Un texto escrito en la semana del Festival de Poesía.Por acá quiero compartir este texto que escribí el viernes 6 de octubre, último día del festival de poesía.
Cuando el plomo o el acero se mezcla con la sangre
se obtiene la aleación para esculpir cruces,
para forjar manos frías que no tienen huellas
y encadenar los huesos a la tierra.
¿Cuándo será esculpida nuestra cruz?
Quizá cuando las calles denuncien nuestras pisadas,
cuando el cielo acorrale luciérnagas,
cuando el filo del acero llore sobre nuestra piel,
o cuando el plomo se asile en nuestros cerebros.
Siempre estaremos a la espera del silencio,
a la espera de que se duerman nuestros brazos,
nuestras voces y nuestro cielo errante;
algún día nuestra mirada no dialogará más con la luz del sol,
nuestras frentes reflejarán las nubes,
navegarán en el barro o romperán las piedras.
En cualquier momento el misterio dejará de ser misterio
y nuestra sangre se mezclará con el plomo o con el acero.