Al "perjume" se le fue el olor al final.Ayer me fui a ver la película "El Perfume", aclaro que no he leído el libro, y es raro que hable de cine, sin embargo, a la película le pasó algo similar a lo que pasa con algunos textos y de ahí mi comentario.
La película narra la increíble historia de un fulano que tiene el don de poder captar todos, pero todos, los olores que existen en el mundo, puede diferenciarlos y olerlos a grandes distancias, olores de personas, cosas, flores, todo, y puede descubrir de qué escencias están hechos los perfúmenes y sus dosificaciones, es decir, su mundo gira alrededor de los olores. Luego, como una consecuencia de esto, el tipo se convierte en asesino, por tratar de hacer realidad una leyenda que le contaron sobre la creación de un perfume especial. Hasta aquí todo marchaba bien y el relato es creíble, pero luego viene el final: después de que descubren que el fulano es asesino, resulta que lo perdonan debido a un perfume que él mismo creó extrayendo escencias de los cuerpos de sus víctimas, y cuando le da a oler este perfume a la multitud enardecida que clama por su ejecución, todos se tranquilizan y hacen una especie de orgía en la plaza principal del pueblo, y logran visualizarlo a él como un ángel. Le perdonan, aunque al final de la película el protagonista muere en otra circunstancia (muere a manos de un grupo de indigentes que prácticamente lo devoran debido al perfume). Creo que hubiera bastado con eliminar la parte de la orgía pública y el asunto del ángel, y el cierre hubiera sido excelente.
Pasa que algunos textos tienen unas ideas excelentes, y que a pesar de que se trate de planos imaginarios son creíbles al momento de leerlos, sencillamente porque están bien escritos; sin embargo, a veces no nos damos cuenta de que "creamos", al escribir, "situaciones" que son evidentemente exageradas, y allí es donde se cae la efectividad de ciertos textos, se pierde la modulación y se obliga al lector a únicamente recordar la parte no creíble.
El final de la película en este sentido me decepcionó, porque el sólo hecho de que el fulano pudiera percibir todos los olores de esa manera era una situación ya extraordinaria, que no ameritaba tener que recurrir a un final tan fantasioso, y menos convertirlo ante los ojos del resto de personajes de la película en un angel. Vaya usté a saber. Solamente.