Hace una semana salió en un periódico un reportaje sobre un lugar llamado El Mirador de La Giralda, encontré su sitio web y me pareció un lugar atactivo, así que ayer nos fuimos a dar una vueltecita.
Es un ambiente de montaña, llegar es muy fácil, sobre la carretra al puerto de La Libertad, se toma el desvío a Comasagua, ahi por las Piletas y se viaja hasta aproximadamente el Km. 13, la calle es bastante angosta en su primera mitad por lo que hay que ir con precaución, hay algunas cuestas y bajadas bastantes pronunciadas pero no son muy largas, se llega tranquilamente en unos 15 a 20 minutos y en cualquier tipo de carro.
Llegamos a las 3:45 de la tarde y para mi sorpresa el lugar estaba repleto. El ambiente es al aire libre, pero las mesas están bajo techo o bajo sombrillas, muy fresco y con una vista espectacular de muchas montañas, se alcanza a ver el volcán de Izalco y una serie de montañas. El atractivo del lugar es la puesta del sol y no fue un fraude, me encantó.
De viernes a domingo hay música en vivo. Aunque el menú es bastante limitado y sobre todo caro, por supuesto, siempre está la opción de comer pupusitas, aunque también caras, pero vale la pena por el ambiente. Cuando digo caro me refiero a caro, por ejemplo un plato de pollo a la parrilla vale aproximadamente $14.00, Las pupusas Suizas valen $2.25 c/u y las normales, valen $1.50 si mal no recuerdo. Los anfitriones son muy amables.
Altamente recomendable el lugar para salirse un poco de la rutina. Les dejo un par de fotos que tomé del atardecer de ayer.
Es un ambiente de montaña, llegar es muy fácil, sobre la carretra al puerto de La Libertad, se toma el desvío a Comasagua, ahi por las Piletas y se viaja hasta aproximadamente el Km. 13, la calle es bastante angosta en su primera mitad por lo que hay que ir con precaución, hay algunas cuestas y bajadas bastantes pronunciadas pero no son muy largas, se llega tranquilamente en unos 15 a 20 minutos y en cualquier tipo de carro.
Llegamos a las 3:45 de la tarde y para mi sorpresa el lugar estaba repleto. El ambiente es al aire libre, pero las mesas están bajo techo o bajo sombrillas, muy fresco y con una vista espectacular de muchas montañas, se alcanza a ver el volcán de Izalco y una serie de montañas. El atractivo del lugar es la puesta del sol y no fue un fraude, me encantó.
De viernes a domingo hay música en vivo. Aunque el menú es bastante limitado y sobre todo caro, por supuesto, siempre está la opción de comer pupusitas, aunque también caras, pero vale la pena por el ambiente. Cuando digo caro me refiero a caro, por ejemplo un plato de pollo a la parrilla vale aproximadamente $14.00, Las pupusas Suizas valen $2.25 c/u y las normales, valen $1.50 si mal no recuerdo. Los anfitriones son muy amables.
Altamente recomendable el lugar para salirse un poco de la rutina. Les dejo un par de fotos que tomé del atardecer de ayer.




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