Wednesday, July 23, 2008

El Rey Lear Simún.

Este post me lo había guardado hasta ir a ver la obra de teatro El Rey Lear, obra de W. Shakespeare, adaptada por Roberto Salomón y actualmente en cartelera en el Teatro Luis Poma. El post me lo motivó un post del Blog Tierra de Collares, en el que se hace una reflexión sobre el comportamiento del público al estallar en risas durante el desarollo de la obra. En esa ocasión yo comentaba que la situación podría ser atribuible a una sobre actuación de parte de los actores al momento de pronunciar malas palabras y a la posibilidad de que el actor principal (Antonio Lemus Simún), más conocido por su trayectoria como actor de comedia que de dramas, provocara en la audiencia el fenómeno de Jim Carrey con sus películas serias.

Después de ver la obra, puedo decir que las risas han sido provocadas intencionalmente con la adaptación del guión, y esto quizá tenga alguna validez, dado que la mayoría del público que asiste al teatro prefieren las comedias a los dramas. Es cierto que hay personas, no todas, que se la pasan riendo casi por cualquier expresión del Rey o del Bufón o del Pobretón o de un criado, en quienes cae la mayoría de parlamentos que pueden mal interpretarse como un parlamento cómico, o bien, lo son de hecho. De tal manera que no vi que fuera producto de la sobre actuación, ni tampoco culpa de el propio Lemus Simún en el papel trágico que le toca hacer, en todo caso, es una adaptación audaz que ha provocado ver el teatro lleno ya durante 3 semanas.

En conclusión, Salvador Canjura tenía razón de estar molesto por las risas, porque sí molestan en los momentos en que la obra es netamente dramática y a algunos se les sale una risa que no va de acuerdo a la escena, sin embargo, en los momentos en los que, a mi juicio, la obra está diseñada para provocar risas y servirle de pausa al público, no molestan del todo ya que la obra dura 2 horas. Me gustó el desempeño de Lemus Simún, aunque debo confesar que cuando hace entonaciones de enojo, me lleva a recordar sus entoncaciones cómicas en otras obras, y hay una tendencia a no creerle; cuando mantiene la entonación y los gestos de manera natural, el personaje me resultó creíble. Para alguien que nunca lo había visto actuar en comedia, como mi acompañante, el personaje sí le resultó creíble y tierno.

La actuación de Patricia Rodríguez en el rol de una de las hijas del Rey, resulta bastante creíble principalmente en los primeros minutos de la obra, cuando de repente se le nota que se le llenan de lágrimas los ojos y corren muchas lágrimas sobre su rostro, impresionante, para ser en vivo.
Les recomiendo que la vayan a ver, y le pongan especial atención al personaje del Pobretón.
Les dejo algunas fotos.

El elenco.

El criado

Regina Cañas y Naara Salomón.


El Rey Lear



Patricia Rodríguez y sus lágrimas.


2 Células han explotado:

subprime loans said...
This post has been removed by a blog administrator.
lotto sweepstakes said...
This post has been removed by a blog administrator.