Que rápido se pasan 15 días, la última vez que posteé fue el 2 de septiembre, y he sentido que fue hace un par de días, esto significa que tengo abandonadito mi blog, pero como no es obligación postear como bien dice Black en sus consejos para ser un bloggero efectivo, pues entonces aquí estoy de nuevo viendo que escribo.
El 14 y 15 de septiembre fueron días pesados, el domingo 14 me dormí a las 4:30 am pero del día 15, jajaja, y me tocó levantarme a las 5:30 am para ir a cubrir el desfile de indio-pendencia, me fui a fotear con el grupo de Flickeros, muy bonita experiencia, tuvimos acceso al engramado del estadio y quedaron algunas buenas fotos, principalmente retratos. Pueden ver algo de ese trabajo en mi página de fotos. Quedé bien negrito porque se me olvidó ponerme el bloqueador solar, ya estoy empezando a pelar.
Voy caminando a paso lento pero seguro con mi segundo poemario, ya van unos 17 textos, algunos ya corregidos y algunos que son como el "archivo raw" en fotografía, y les falta el procesado final en el cuarto oscuro. Recuerdo haber escrito en algún momento que mi meta era concluirlo a finales de este año, aún no sé si pueda cumplir esa meta, al fin de cuentas es no más una meta, y si me llevo más tiempo, por algo será, no es competencia el asunto. La poesía me ha dado muchas satisfacciones, empezando porque me permite decir cosas que quiero decir y que si no fuera a través de la poesía quizá no las diría. Además, me ha dado la oportunidad de conocer mucha gente maravillosa, y muy especialmente a una persona en particular. Quizá un día de estos me aparezca por La Casa, la extraño. Se siente raro hablar de un segundo poemario, principalmente cuando hace unos pocos años no pensaba ni siquiera en tener, ni empezado ni terminado, el primero.
No me voy a cansar de decir que mi enfermedad me hizo descubrir quiénes eran mis verdaderos amigos, aunque de alguna manera siempre lo tuve claro y más bien fue como una especie de confirmación de ello. Muchos se desaparecieron de la noche a la mañana, pero considero que los que han quedado son realmente los que valen, y eso me pone muy contento, después de casi 6 meses puedo decir que me alegra haberlo sabido. Gracias a la Alita, a la Clau, a Fiu, a Wayito, al Keike, a Marcelo, al Tibu, al Jova, a Liliana Andrade, a Sami, al Doc. Bernal, a los compañeros de La Casa y principalmente a mis padres y a Seidy.
Y huele a Navidad, no más llega octubre y ya me huele a Navidad, y eso no me gusta. Ojalá y este año me deje al menos una chiva.


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